
La digitalización en México avanzó a pasos agigantados en los últimos años. Hoy en día, cerca de 70 millones de mexicanos cuentan con acceso a Internet, lo que representa a cerca de un 65% de la población total.
Este dato es importante porque elimina por completo la creencia de que el Internet es solo para las personas que cuentan con mayores ingresos.
En la actualidad, Internet está al alcance de casi todo el mundo, ya que su acceso se ha vuelto cada día más económico. Antes para tener Internet necesitabas tener una computadora y acceso al mismo a través de una empresa especializada. Hoy en día puedes tenerlo directo en tu celular sin necesidad de computadora alguna.
Por ello es que cada vez más personas tienen acceso a Internet, y con este crecimiento, también el uso de las redes sociales ha aumentado exponencialmente. Cabe mencionar que 9 de cada 10 mexicanos con acceso a Internet utiliza por lo menos una red social, teniendo a Facebook, Instagram y Twitter como las tres principales en nuestro país.
Todo esto nos deja ante una realidad muy concreta; México ya es un país de consumidores digitales. Las nuevas generaciones que nacieron en la época del iPad, son generaciones que ya ven al Internet como algo normal, pues es algo que los ha acompañado durante toda la vida. Si requieren hacer o buscar algo, recurren directamente a Google o a páginas web como Wikipedia.
Estas generaciones que son cada vez más jóvenes y con mayor poder adquisitivo, nos dejan ante un mercado que ya es preponderantemente digital. Al día de hoy, el e-commerce empieza a ser un tema del presente, ya sea comprando boletos para el cine, boletos de avión, accesos a algún evento, libros, ropa, entre muchas otras cosas, cada día son más las personas que pueden decir que ya han hecho una transacción por internet.
Sin embargo, la digitalización de los negocios y de las distintas industrias no ha avanzado al mismo ritmo que el consumidor mexicano. Las empresas mexicanas se han quedado en una cierta zona de confort de la cual no quieren salir porque consideran que las cosas están funcionando bien tal y como están.
Digitalización de los negocios en México.
Según GoDaddy, el 49% de las empresas en México tienen una página web, y hablando específicamente de las pequeñas y medianas empresas, sólo 3 de cada 10 han tenido acceso al comercio en línea.
Esto nos deja con dos realidades muy distintas. Por un lado, tenemos un consumidor digital, que le gusta y entiende el comercio electrónico, y del otro, tenemos empresas que no tienen experiencia utilizando internet para ofrecer y vender sus productos o servicios.
La falsa promesa de las redes sociales.
Ante este espacio entre la oferta análoga y la demanda digital, el mercado se ha llenado de proveedores que ofrecen servicios de redes sociales como la solución a la digitalización de los procesos comerciales de las empresas.
La mayoría de estas empresas cobran por crear diseños que luego suben a las plataformas de sus clientes. En algunos casos también incluyen el conocido community manager, que se encarga de responder los comentarios y los inbox, que se puedan generar con los posibles clientes.
Sin embargo, en muchos casos la experiencia termina siendo negativa, ya que el cliente contrata el servicio para vender, lo que no necesariamente va terminar sucediendo con el paso del tiempo.
¿Por qué las redes sociales no sirven para vender?
Para entender por qué las redes sociales no sirven para vender necesitamos ver el bosque completo. Las redes sociales son sólo un elemento de un mar de alternativas y técnicas que podemos utilizar para diseñar una estrategia digital.
Las redes sociales son generadoras de tráfico y en un segundo tiempo son creadoras de comunidad. Sin embargo, ninguno de estos dos objetivos sirve para generar ventas de manera directa.
En conclusión, hoy en día crear contenido y publicarlo en tu red social, atender comentarios e inbox, en la mayoría de los casos no es algo que te vaya a ayudar a generar ventas de manera directa.
Claro que como en todo, existen excepciones. Hay productos básicos o de consumo masivo que seguramente se pueden vender directamente a través de las redes sociales, pero incluso en ese caso, pagarle a alguien para que todos los días esté diseñando contenido para subirlo, no es lo que te va a generar la venta, sino el cómo configuras tus campañas para generar posicionamiento y sobre todo solicitudes de información vía inbox.
Pero entonces, ¿Qué puedo hacer?
Lo primero que deberías de hacer es entender cuál es el objetivo que tú estás buscando. Una estrategia digital puede tener muchos distintos.
Los objetivos pueden estar ligados a generar posicionamiento, interacción o precisamente generar transacciones.
Además del objetivo, es importante entender cuál es tu audiencia con la que quieres comunicarte.
En este caso, dependiendo la edad, nivel socioeconómico e intereses de tu audiencia, cambiará la red social y la estrategia.
Toda estrategia digital deberá tener dos elementos distintos: páginas de venta, y fuentes de tráfico.
Las páginas de venta o sitio de e-commerce, son las que utilizarás para generar transacciones u oportunidades de negocio. Según sea el caso.
Las fuentes de tráfico, son con las que vas a generar visitas a tu sitio web y a tu página de e-commerce, en ellas es en donde precisamente se encuentran las redes sociales entre algunas otras.
Páginas de venta o sitios de e-commerce.
A través de una página de venta puedes generar oportunidades de negocio para servicios o productos muy específicos, pero también para empresas con procesos comerciales que por su naturaleza, sí requieren la interacción humana entre el vendedor y el comprador.
Los sitios de e-commerce se utilizan cuando tú quieres transaccionar directamente con consumidores finales. A través de un e-commerce puedes vender productos de todo tipo e inclusive mandarlos por correo o paquetería al consumidor final.
Fuentes de tráfico.
Una vez que ya tienes tu página de venta o tu sitio de e-commerce, tenemos que hablar de las fuentes de tráfico para entender cómo le vas a llevar tráfico a tu página de venta o a tu sitio de e-commerce.
Para ello tenemos dos principales opciones: Google Ads y Facebook Ads.
Google Ads tiene dos opciones: tráfico de búsqueda y tráfico de display.
El tráfico de búsqueda es el que generamos a través de los buscadores en línea. Cuando una persona requiere algo, seguramente se mete a Google a buscar dónde comprarlo. A través de tráfico de búsqueda, puedes posicionar tu empresa, página de venta o tu sitio de e-commerce en las búsquedas de las personas que estén investigando algo relacionado con lo que tú vendes.
Por otro lado, a través del tráfico de display, puedes poner anuncios gráficos con imágenes en la pantalla de las personas que tengan intereses similares a lo que tu quieres vender o que tienen una cierta demografía que a ti te interesa.
También está Facebook Ads y su plataforma publicitaria, a través de la cual puedes enviar anuncios a todas las audiencias de Facebook y a todas las audiencias de Instagram principalmente. Aquí de nuevo, la segmentación que delimitas para Facebook e Instagram es primordialmente demográfica y con algo de psicografía.
Tú puedes enviar anuncios de Facebook e Instagram a personas de acuerdo a su edad y su geografía, pero también de acuerdo a sus intereses, en función a la navegación que ellos han hecho a las páginas que han dado like.
Estrategias.
Por último, puedes optar por estrategias más avanzadas, como por ejemplo la generación de prospectos o de leads a partir de anzuelos. Estos consisten en generar pequeños documentos o artículos descargables que le puedas ofrecer a tus clientes potenciales a cambio de sus datos de contacto.
Con estos datos de contacto, puedes hacer lo que se conoce como remarketing, que es mostrarle anuncios a las personas que ya estuvieron en contacto contigo o visitaron tu página web, de tal forma que si entran a tu página, automáticamente les puedes mostrar anuncios específicos.
Otra fuente de tráfico es hacer email marketing, que es enviarles correos electrónicos de seguimiento a todas esas personas que entraron en contacto contigo con el fin de ir fortaleciendo y posicionando tu marca en su mente.
Dicho muy brevemente, así es como tú puedes diseñar una estrategia a la medida. Primero necesitas hablar de tu página de e-commerce o tu página de venta, luego de las fuentes de tráfico y eventualmente de las estrategias avanzadas que tienes que diseñar para darle un seguimiento adecuado a tus clientes.
Recuerda que aunque hemos hablado de distintos canales y herramientas, es muy importante tener claro cuáles son tus objetivos y definir bien a tu audiencia.
Las 5 grandes mentiras del marketing digital.
Sí, leiste bien. Desde la Facultad de Administración de Empresas de la Universidad Externado de Colombia, en compañía de Juan Ávila, profesor de la Maestría en Mercadeo y fundador de la exitosa agencia de marketing y tecnología Webbo Colombia, revelamos estas 5 grandes mentiras del mercadeo digital:
¿Ventas exponenciales de la noche a la mañana? ¡Piénsalo dos veces!
La realidad es que no existen los milagros en los negocios, solo el trabajo duro y las estrategias bien pensadas. Antes de soñar con cifras astronómicas, centra tus esfuerzos en construir una base sólida y realista para tu negocio.
No todo es creatividad y redes sociales.
Crear contenido atractivo y manejar redes sociales son habilidades clave, pero sin un conocimiento profundo de tu público objetivo, esos esfuerzos pueden ser en vano. Conoce a tu segmento; ellos son la clave de tu éxito.
Tu página web necesita más que buen diseño.
¿Tienes un sitio web estético? Genial, pero si no está respaldado por un embudo de ventas inteligente y una estrategia sólida, es solo una cara bonita en internet. Haz que cada elemento cuente hacia la conversión de visitantes en clientes.
Branding es más que un logo.
Un logo atractivo es solo la punta del iceberg. Lo que realmente importa es la estrategia de comunicación integral que reside detrás del diseño. Tu marca debe contar una historia y resonar con tu audiencia a un nivel más profundo.
Cuidado con los cursos de marketing de alto costo.
Invertir en educación es vital, pero asegúrate de que estás pagando por conocimientos aplicables y realistas, no solo por promesas de convertirte en un «gurú» en pocas horas. Busca programas que ofrezcan resultados probados y que entiendan las complejidades de tu industria.
¿Entonces qué debes saber hacer?
Busca profesionales que realmente entiendan tu nicho de negocio y que tengan resultados realistas apoyados en una buena estrategia.
Las buenas estrategias no surgen por arte de magia, son el resultado de varios pilotos y experimentos para lograr los resultados que realmente necesitas en tu negocio
El sofisma del marketing digital.
El sofisma del marketing digital se refiere a una creencia aparentemente lógica y convincente, pero falsa o engañosa, sobre el funcionamiento o la efectividad del marketing digital. En otras palabras, es una idea que parece verdadera, pero que en la práctica puede llevar a errores estratégicos o expectativas poco realistas.
Ejemplos comunes de sofismas del marketing digital:
«Tener presencia en redes sociales es suficiente para vender.»
➤ Falso: Tener redes activas no garantiza ventas. Se requiere estrategia, contenido de valor, embudos de conversión, segmentación, etc. Y sobre todo acompañamiento humano.
«Si invierto en publicidad, automáticamente vendo más.»
➤ Falso: Sin un buen producto, mensaje, segmentación y seguimiento, el dinero en publicidad se desperdicia.
«El marketing digital es gratis.»
➤ Falso: Aunque algunas herramientas son gratuitas, hacer marketing efectivo implica tiempo, estrategia, diseño, contenido, automatización, personal capacitado, etc.
«Con marketing digital no necesito vendedores.»
➤ Falso: En muchos casos, el marketing digital solo atrae prospectos. La venta real aún requiere seguimiento humano.
«Los resultados son inmediatos.»
➤ Falso: El marketing digital bien hecho requiere análisis, pruebas, ajustes y tiempo. No es magia.
¿Por qué se le llama sofisma?
Porque son ideas que suenan razonables y que muchas personas creen, pero que, al aplicarlas sin una comprensión profunda, pueden llevar al fracaso de campañas o estrategias completas.
En resumen:
El marketing digital y las redes sociales pueden funcionar relativamente bien para productos y servicios de consumo masivo y para posicionamiento de marca, pero no para vender productos y servicios especializados. El marketing digital sirve para fortalecer la imagen corporativa, pero ni aun la IA ha podido reemplazar a los humanos en el proceso de ventas, el cual es más emocional que racional y las ventas son eso, emocionales, más que racionales. Es necesario despertar en el cliente el interés, decirle al cliente como nuestro producto o servicio soluciona determinado problema, como puede mejorar a nivel personal y profesional, y eso, por el momento, solo lo podemos hacer los humanos.
Fuentes: The Economist – Folklore – Universidad Externado de Colombia – IA.